martes, 14 de agosto de 2012

ES

Nota: apreciado lector, dude antes de dar el primer paso: el de conocerla.

¿Por qué cualidades y no defectos? ¿Es tan malo decirlos? Recuerden que ambos hacen parte de nuestros atributos, rasgos que ciertamente debemos limar/pulir/limpiar, con el fin de resaltar su verdadero atractivo; el de aceparlos y corregirlos.


Es:

UNA MUJER


fría; desperfecto que  cualquier persona no toleraría.



Desprendida de: él, ella, ellos / todos.
De pensamientos y acciones perversas.
La peor cajita de sorpresas.
Amiga de la soledad como método de costumbre.
Comprende de enormes huecos de silencios; sigilos que no enamoran.                                                                    
La soberbia, el mal genio y la prepotencia como abusos.
La estupidez como parte de ella.
Descontroles por inseguridades.
Conjunto de palabras feas, desagradables, que aún no logra precisar: controladora, manipuladora.
Migrañas como el escribir y telefonear.
Amor y cariño como humo.
Pastorcita de toda la vida.
Perdón, como salidas rápidas.
Sofocantes rencores.
Deficitaria de emociones.
Desaires como el creer que está bien.
Egoísta de sus sonrisas imperfectas, miradas inconstantes y palabras equívocas.
Errores magnánimos, como el correr en cuanto algo o alguien necesitan de su lazo.
Días inciertos como en los que desvaría hablando en alta voz.
Atacada por titubeos al expresar “te quiero”…

Aunque no lo es todo, 22 años limando/puliendo/limpiando.


© Johana Arango, 2012       
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier medio sin la debida autorización por escrito del editor.

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