Nota:
apreciado lector, dude antes de dar el primer paso: el de conocerla.
¿Por qué
cualidades y no defectos? ¿Es tan malo decirlos? Recuerden que ambos hacen
parte de nuestros atributos, rasgos que ciertamente debemos limar/pulir/limpiar,
con el fin de resaltar su verdadero atractivo; el de aceparlos y corregirlos.
Es:
UNA MUJER
fría;
desperfecto que cualquier persona no
toleraría.
Desprendida
de: él, ella, ellos / todos.
De
pensamientos y acciones perversas.
La peor
cajita de sorpresas.
Amiga de la
soledad como método de costumbre.
Comprende de enormes huecos de silencios; sigilos que no
enamoran.
La soberbia,
el mal genio y la prepotencia como abusos.
La
estupidez como parte de ella.
Descontroles
por inseguridades.
Conjunto de
palabras feas, desagradables, que aún no logra precisar: controladora,
manipuladora.
Migrañas
como el escribir y telefonear.
Amor y
cariño como humo.
Pastorcita
de toda la vida.
Perdón,
como salidas rápidas.
Sofocantes rencores.
Deficitaria
de emociones.
Desaires como
el creer que está bien.
Egoísta de
sus sonrisas imperfectas, miradas inconstantes y palabras equívocas.
Errores
magnánimos, como el correr en cuanto algo o alguien necesitan de su lazo.
Días
inciertos como en los que desvaría hablando en alta voz.
Atacada por
titubeos al expresar “te quiero”…
Aunque no lo es todo, 22 años limando/puliendo/limpiando.
© Johana
Arango, 2012
Reservados
todos los derechos. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este
libro por cualquier medio sin la debida autorización por escrito del editor.
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