– ¡Wow! mi conejito, estuviste fascinante –, – Me encantó ese jueguito de hacerte la
difícil, de pedir ayuda y fingir que no te gustaba –, – Eres
unas picarona, ¡ardiente picarona! –.
Mario
creyó que todo era un juego y en realidad fue mi culpa, le demostré sucia y
aberrantemente mi afán sexual, así que decidí sonreírle y darle un beso, a pesar de haberme lastimado. Luego
se sentó a mi lado, con su mano acarició mi cabellera, me observó y seguidamente
refutó – ¿Ya te vas? –, – Cariño, no es por sacarte corriendo, recuerda que mañana debes estar temprano en tu
trabajo –. – Sólo me preocupo por ti
–, – ¡Acuérdate de la obligación para con
tus labores! –, – Recojo tus cosas y
te acompaño de inmediato a la puerta –.
Su
comportamiento me pareció un poco extraño; pero ¿cómo atribuirle una culpa que
no se merecía? si notablemente la del problema era yo; en verdad me encontraba
un poco estresada y él se hallaba en toda la razón. Me dirigí hacia mi
domicilio a esperar el siguiente día.
Estando
ya en mi oficina elucubré por el asunto de la noche anterior; no obstante discerní
olvidar el contratiempo, no quería malgastar neuronas por algo que fue mi
error. Hora de almorzar; con las manos dentro de mi chaqueta, andando sola y
desgalamida en busca de sitios con altura (…).
Accidentalmente
me encontré a Ximena; muy elegante ella, con su “MERO A L’ANCIENNE CON BEURRE BLANC Y JUS
DE AVE” y con
una copa de “BAS ARMAGNAC LAUBADE 1966”,
levantó su mirada y con una seña me invitó a su mesa.
Aún
con la vergüenza encima me armé de valor, me acerqué y (risas) – No es necesario que me presentes tus excusas, mejor siéntate y disfruta
de los manjares que ofrece el lugar – Por supuesto quedé atónita ante el
comportamiento de esta mujer.
– Algo te
sucede, lo noto por la cara y el desaliento que traes –, – ¿Puedo servirte de ayuda? – la mire
fijamente y le contesté – No es
necesario, gracias por tu amabilidad – y ella respondió con una agradable
sonrisa – Está bien, como tú quieras –.
Pidió la
carta y complacientemente me quedé platicando con la “señorita”.
© Johana
Arango, 2010
RUT 56.271.641
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la
reproducción total o parcial de este libro por cualquier medio sin la debida
autorización por escrito del editor.
MERO
A L’ANCIENNE CON BEURRE BLANC Y JUS DE AVE –
Menú – CRITERIÓN – www.criterion.com.co
BAS
ARMAGNAC LAUBADE 1966 – Menú de cavas – CRITERIÓN – www.criterion.com.co
No hay comentarios:
Publicar un comentario