lunes, 13 de abril de 2009

LAS CACERÍAS DE DONATELLA – Línea del capítulo 46 –

Me tomó fuerte del brazo, bruscamente me acorraló contra la pared y de un solo tirón despojó mis vestiduras; me sentía indefensa, de repente cogió mis senos y los apretujó con gran furor, – ¿Te gusta? – exclamó Ximena mientras penetraba su dedo en mi sieso, luego se dirigió hacia su misterioso pero seductor baúl y de allí sacó un monstruoso e inmenso juguetito, para sorpresa un ¡falo! Era tan exageradamente grande, que mis piernas se estremecieron de solo sentir el rose; no obstante, Ximena exclamó – Experimentarás un leve cosquilleo bastante placentero – inesperadamente percibí un deshabitado empujón; Ximena había incursionado aquel armatoste en mi ojete; de inmediato vociferé del dolor pero a ella no le importó y siguió introduciendo su interminable báculo.

Mientras me acariciaba el cabello y me penetraba, al mismo tiempo exclamaba – Tranquila mi pequeña putica –, – Siente la deliciosa presión que ejerce mi tronco sobre tu culo – y continuaba – ¿Que te parece?, ¿Mejor que tenerlo en tu ociosa vagina? –, – ¿Dime? – Ella me cuestionaba pero no le refutaba – Concéntrate en el placer y no en el inanimado dolor –, – Inhala y exhala conmigo – de pronto Ximena grita desesperadamente y dice – ¡Maldita loba! –, – Haz lo que te digo – en realidad esa guaricha aún no entendía que estaba lastimando mi orificio e inmediatamente de mis ancas comenzaron a emerger sangre; fue tal mi alteración, que de un golpe la arrojé al piso, Ximena, por fin comprendió que me había causado daño y posteriormente se disculpó.

En efecto, ella se agachó, tomó mis nalgas y comenzó a lamer la sangre; en verdad no entendía porqué lo hacía, pero no negaré que me sentía muy bien; nuevamente, Ximena agarró su tranca y lo limpió con su boca, esta vez logré notar que la mismísima zorra tenía otra provocativa intensión; las dos comenzamos a besarnos y a tocarnos sin desmedida, luego ella bajó lentamente por todo mi cuerpo hasta llegar a mi vagina, Ximena exclamó – Estoy enamorada de tu rica cuquita – en seguida ella empezó a tocarla y saborearla como si fuera caramelo, con sus labios, tomó con gran presión y deseo mi clítoris; era una sensación inexplicable, algo totalmente diferente a lo que acostumbrada sentir; era increíble no iba más de medio segundo y ya mi vagina se estaba ahogando de lo lubricada que se encontraba.

Era un acto totalmente lésbico, cada una besó la parte baja de la otra al mismo tiempo, igualmente nos veíamos como nos masturbábamos y después de aquello, lamí su dedo lleno de su exquisito dulce vaginal, al igual ella lo hizo conmigo, seguidamente, Ximena infiltró aquel juguetito en mi ociosa y hambrienta vagina, en ese momento le exclamé – Mi amiga no es mi culo –, – Así que esperaré todo el dolor y la presión de tu derrochador deseo por hacerme sentir como tu incandescente y sucia cimarrona – y Ximena contestó – Mi pequeña trepadora, dónde haz estado todo este tiempo –, – Claro que te haré llegar hasta el elipsis de lo prohibido –.

En nuestro pleno acto carnal, llega uno de los testaferros de la señorita exclamando – Deseo hablar en estos momentos con mi gatita –; Ximena al escuchar aquel marrano, inmediatamente llamó y envió a unos de sus ballet para que lo guiara al lugar dónde nos encontrábamos, en fin, el testaferro llegó al incesante despilfarro de aquel lugar y sin pensarlo dos veces, el patriarca se fue mezclando en nuestro despelote sexual.

Mientras Ximena precalentaba y a su vez vanagloriaba a su mecenas, mi concurrida conciencia me platicaba diciendo lo siguiente – Mi querida, no entiendo por que los hombres corren cuando se trata de sexo o de dos mujeres teniendo relaciones o más sencillo miles de mujeres desnudas esperándolos para ver que deseables vulgaridades les preparará – yo como buena erudita le respondí – Muy sencillo mi cielo, porque son hombres y tienen pene , y mejor aún si estos personajes masculinos poseen una chequerita bastante cariñosa, esperaran que sus majas meretrices los hagan sentir en el paraíso, complaciéndolos con cualquier porquería que deseen, pero con o sin la compañía de su dinero seguirán siendo los animales más burdos sobre la faz de la tierra, ¡SÍ! esperando encontrar SEXO y gratis –.

Después de haber tenido una corta pero concurrida conversación con mi conciencia, vuelo a pertenecer a aquel episodio que se tornaba cada vez más interesante, en verdad todo esto era un total rollo; de clase pasó a ser un acto lésbico y de aquel acto lésbico pasaba a ser un trío, solamente faltaba que los ballet de aquella buscona participaran de nuestra locura y se convirtiera al final en una orgía, ya quisiera que eso sucediera, pero imposible, esos eran sus criados, unos simplones criados nada más.



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