Sábado, el comienzo
de un fin de semana frío y oscuro; legañosa, sucia y perezosa.
Súbitamente <<Sexy
Bitch>> de David Guetta anunciando
en mi teléfono una llamada… ¿cómo considerarlo? sabía que era Mario.
– Hola, ¿cómo estás? –, – Por mi parte, no
hubo respuesta – Mmmm, comprendo tu
silencio; sabes, si estuviera en tu lugar, haría lo mismo o hasta no atendería
el móvil… –, – Aunque considero, he
sido muy afortunado por el simple hecho de que contestaras… cosa que agradezco
y valoro bastante –. – Sé que durante la llamada no pronunciarás ni
una sílaba y por supuesto, respeto esa decisión –, – aún así, confieso que me enternecería escucharte –, – El maldito…
razón tenía, yo, seguía sin hablar y así sería hasta el final. – ¡Salma cariño, necesito verte, explicarte,
ofrecerte mis disculpas, mi arrepentimiento! –, – Haré todo lo posible por ganarme de nuevo tu confianza y amor, y ¡NO
IMPORTA LO DESCABELLADO QUE LLEGUE A SER! –, – ¡Es más, como primer paso, sólo dirígete a la entrada principal de tu
departamento y no te preocupes, no estaré allí! –. – Por último, esta oportunidad de “platicar contigo”, ha sido algo
magnánimo, y lo sé… pese a que no lo es para ti, lo es para mí –, – Te quiero cariño… – sollozó y finalizó
con un – ¡Te amo Salma! –.
Después de aquel
teatro, ni me importó pasar por el presente que había dejado el otro.
Eran más del medio
día y yo seguía tendida sobre la cama; todavía legañosa, sucia y un tanto
perezosa, tal vez el veinticinco por ciento de eso.
En mis pensamientos
sólo existía Ximena, – ¿Qué habrá
sucedido con ella? – [curioseaba],
sabía en el fondo que sencillamente había pasado una noche y que no era
necesario ser tan extremista. Por otra parte, esa intuición de que algo andaba
mal, me perseguía; aunque siendo honesta, nuestro instinto femenino nunca falla;
además, era imposible que no detallara la llamada; era muy minuciosa, al menos eso
demostró.
Tocaron la puerta,
fueron varios golpes y llamados al timbre. No quería ocuparme, pero a la final fue
tal el desespero, que accedí abrir. Simplemente, era el vecino rodeado de
porquerías (enormes peluches, ramos de flores, chocolates, globos de corazones,
música de reconciliación y lo más estúpido… – ¡hm! – un portarretrato finísimo que contenía una imagen de los
dos) – ¡Vaya, vaya! – exclamé con exquisito
sarcasmo.
Al ver tal
representación farolera, recordé de inmediato cierto artículo de “x” revista
sobre “los mejores obsequios de reconciliación”; todo parecía indicar que el
bodrio se había tomado el tiempo para leer vagabunderías, o hasta ¿quién sabe?,
probablemente acudió al creador de aquel abominable escrito.
– Lo siento si la insistencia te ha molestado,
pero notablemente tienes una “encomienda” –, – sólo sé que ha estado aquí en el pasillo desde la mañana… he salido muy
temprano y topé con eso –, – ahora
bien, regresé y aprecié que aún persistía en la entrada de tu apartamento, así
que me permití avisarte –. – ¡Diablos!
– Manifesté mentalmente – ¡¿cómo no
percaté mi apariencia?! ¡Sobre todo por las legañas que brillaban como gemas!
– Gimoteaba especulativamente – ¡¿Por qué
no detallé sobre el ojete de la puerta?! –, – ¡He sido una completa imbécil! –.
– Sin duda alguna ha sido un gesto muy amable
– repliqué, mientras me limpiaba levemente esas secreciones cristalizadas,
luego sonreí. – ¡Qué alivio! –, – ¡ah! por cierto, mi nombre es Manuel, ¡mucho
gusto! – aquel, estrechó gentil y ligeramente su mano contra la mía…
© Johana Arango, 2010
RUT 56.271.641
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David Guetta - Featuring Akon – Sexy Chick – Versión censurada – goo.gl/M8M70
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