jueves, 10 de mayo de 2012

A VECES SÓLO SE NECESITA UN EMPUJONCITO (CONTINUIDAD)

Después de que este ingirió tres vasos “en las rocas”, sugirió ir a bailar; a él no le importó el hecho de que yo no terminara con la copa de vino, como quien dice “cuasi corriendo salimos de este lugar”.

(Directo al papayaso). 

Durante el recorrido, exactamente cuadra abajo, nos detuvimos en una esquina; allí amablemente me preguntó si no me molestaba el que se fumara un cigarrillo, en verdad no me incomodaba. 

De la nada, su mirada “bad boy” tomó más fuerza, y con eso se le atravesó el siguiente comentario: “yo lo único que quiero es pasar bien esta noche contigo; si, plan de amigos y no creas que te busco para algo más, nada sexual” ante eso refuté “si claro, de eso se trata"; mi boca decía una cosa y mi mente “no me creas tan marica". (Los diálogos de este ser siempre iban compuestos con la palabra retórico, por ejemplo: bla, bla, bla, bonita retórico; bla, bla, bla, hombres retórico; bla, bla, bla, "niñas" retórico; bla, bla, bla, falda retórico; bla, bla, bla, coqueteo retórico; bla, bla, bla, alta retórico; bla, bla, bla,  protuberancias retórico; entre otros). No pues, Mr. Retórico.

Terminó su cigarro y proseguimos al lugar. En el acceso nos topamos con cuatro chicos y una señorita, la cual llevaba en un vaso enorme, una mezcolanza de bebidas; él como si nada se presentó: “hola, soy XXXX” y de inmediato interrogó a la niña “¿Qué traes allí?”, ella cordialmente le ofreció ya que no la dejaban seguir con el trago, el individuo abiertamente aceptó y  tomó de aquel recipiente, seguidamente me brindó, cosa que inmediato y con sonrisa rechacé. 

(Si usted se pregunta ¿sentí celos por la dama?, ante eso un no; al contrario, la morena me pareció hermosísima. En lo que si experimenté incomodidad, fue su frescura; ya que al relacionarse, todos se extrañaron y el ceño fruncido evidentemente se apreció).

(En el sitio HVB). El muy caballero insistió pagar la entrada. Estando arriba, acudimos a la zona donde se resguardan las cosas, casi “llora” por el precio de esta ($5000 pesos); para colmos, le pareció muy gracioso tomar del pelo a todo el mundo. La nena que se encargaba de esa parte me preguntó con la mirada “¿y a este qué le pasa?”, ante eso hice un sube y baja en mis hombros, acompañado de un suspiro desalentador; allí mis ojos hablaron con un “déjalo”.   

Música a todo volumen, situados en la barra, decidido por Whisky JW Red Label de 375 ml (normal), continuamente baile. Él manifestó no gustarle cierto tipo de música, así que en su momento sólo tanda de salsa. 

El sujeto ya entre trago y trago. Yo con el mismo vaso. De repente empezó a “pelear” solo, todo a causa de un gringo a quién bautizó Max. Este loco decía algo así como “y esos gringos que hacen en mi país”.

Después de tanto boloró, empezó a bailar de todo (las bebidas las tenía en la cabeza), se dio cuenta que el Tío Sam me ojeaba, así que emprendió el paseo por todo el lugar, cada vez que el otro señor miraba, el individuo me corría con mal genio; hasta que llegó un momento y exclamó “yo tengo que hacer respetar lo MÍO” (ridículo), le tocó el hombro a “Max” y lo único que hizo fue enseñarle el pulgar en sentido de que todo está bien, “Max” ejecutó el mismo movimiento  (pulgar arriba) y le sonrió.

El gringo estaba acompañado de “esas” niñas y una de ellas miro mal al personaje, si, con el que yo estaba; sucesivamente el Tío Sam con señas me preguntaba “¿y este?", yo sólo con gestos objete “olvídalo”. 

El sujeto de nuevo pidió que lo acompañara a fumar, accedí ir al balcón, sus coqueteos eran cada vez más patéticos, tanto que me preguntó el signo del zodiaco, palpablemente dándoselas de astrólogo y psíquico, hablando de compatibilidades y características de los mismos. Mi sensación de risa, no se hacía esperar; cada vez que podía, explotaba sola a carcajadas.

© Johana Arango, 2012        
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier medio sin la debida autorización por escrito del editor.
(Esperen pronto el final de la historia).

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