domingo, 15 de agosto de 2010

DE LA DÉBORA SIN CANTERA

Sencillamente me dirigía a mi divertido trabajo en mi carro, acompañada de la ira que andaba por encima del capote, gracias a los adorables trancones de la Capital… (Risas de la guionista); aficionada a los quince minutos, estacioné mi auto y tomé materiales (algunos guardados en carpetas de cuarto o medio y los otros en tubos gráficos; más el inmenso bolso mágico inundado de rotuladores, escarpelos, reglas, grafitos limpia tipos, caucholas, tijeras, cintas adhesivas, cosedoras, chinches, lápices de colores, compas, transportadores, pegantes, correctores y por supuesto libros de sketch; sin olvidar billetera… con dinero de plástico, de papel y de metal, con cédula de ciudadanía, seguros y calenadario; adicionando dos teléfonos celulares, cositas de aseo personal, crema para manos, el sutil envase riada de dream angels heavenly de V.S., que da finalización al estuche de un maquillaje que nunca utilizo y otros objetos).

Muy bien encartada, camino hacia el ascensor… no obstante, el delicioso aroma de cierta amistad galante me detiene; el mismo… decide interesadamente ayudarme (Con gran sonrisa y beso en la mejilla saluda), susurra algo desagradable a mi oído y acepto; de nuevo dejamos los materiales con el inmenso bolso mágico en el carro; sin esperar más, aprovechamos los 13 minutos con 25 segundos que faltaban; la amistad galante tomó mi cuerpo como animal, (aún no entiendo que contiene mi trasero pero durante “la actividad” nunca las soltó, siempre sufrí fuertes apretones y nalgadas)… (Risas de la guionista); seguidamente comenzamos… (Yo con gran lujuria mordisqueaba y besuqueaba sus labios, barbilla, nariz, cuello, orejas, dedos… en pocas palabras, todo su cuerpo) - (seguía siendo la misma mujercita con el mismo deseo que alguna vez dio a otros dos… las idénticas caricias, besos, gemidos, mordiscos, lamidas y todo aquello que se pueda imaginar).

Se acababa el tiempo y queríamos más; ese día no hubo actividad laboral pero si sexual. La amistad galante quería que lo acompañara durante el recorrido… pero no acepte, ya que que tenía en mente un juego… se lo propuse y en alto dio el sí. Cada uno “jugaba escuchando al otro” durante y después del trayecto. No obstante, llegamos a su casa y como locos despavoridos corrimos para nuevamente retomar lo excitado…

Luego hubo música, besos – vino, besos – baile, besos – traje “blanco y en crochet” (my white duchess como aquel me llamo), besos – deseo, besos y por último el amor…

Todo estaba planeado… por eso su insinuación, su ayuda, mi interés, mis juegos, el trayecto, su casa, la música, el vino, el baile, el traje “blanco y en crochet”, el deseo y el amor… por eso el SI.

De la boca de la amistad galante

“Imagínate, yo besándote toda… por primera vez, haciéndote el amor, arropados y en mi cama… sudando, viendo el sol salir” (juego en tonada).

“tu cuerpo, tu cara, tu eres perfecta… y no eres mi aventura… sólo te quiero para mí y hasta el final – el calló y nuevamente refutó – entiendes un anillo y un compromiso…”


De mi boca

“pero no te enamores… no quiero compromisos con nadie” (juego en tonada).

– antes y después de su confesión callé… revolotearon una y otra vez sus palabras pero… sino creyera en mi silencio –

– y los traidores... si no creyera en lo que duele, el daño, la pestaña y su ocular –



© Johana Arango, 2010
RUT 56.271.641
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2 comentarios:

eli dijo...

muy bueno el texto...la mujer de nuestros tiempos no quiere compromiso...en este caso por miedo al desplante!!(será costumbre?..o quizás una excusa?)

Débora Arango de León dijo...

Opino Eli que es un poco de las dos... tanto costumbre y excusa; ya sea por miedos o simplemente aventuras...

Igual existen infinidad de pretextos para estos casos, algunos darán resultados positivos y otros negativos.