viernes, 17 de septiembre de 2010

OTRA... DE LA DÉBORA SIN CANTERA

Sólo iba acostarme, y lo hice. A la mañana siguiente me levanté y conmigo mi rutina; de repente mi mente y mi boca gritaron ¡NO!... ¿no qué? me cuestioné, ¡no… lo mismo otra vez! refuté… en ese instante comprendí que mi mente y cuerpo estaban cansados de lo mismo… igualmente seguí exclamando – solo tuve una semana muy agitada… eso es todo y nada más –.

Enseguida subí; tomé mis grafitos, papel y a ilustrar… primer trazo, un rostro; segundo trazo, un gran torso; tercer trazo, letras… ¿letras?, de nuevo otra acción pero esta vez incomprendida; tomé ese papiro y lo destrocé… fuertemente me apoyé de los bordes de la mesa y profundo suspiré; ahora nuevamente desde cero… con otro papiro costoso y grafito… primer trazo, un rostro; segundo trazo, un gran torso; tercer trazo, brazos y piernas; cuarto trazo, detalles… hasta ahí todo iba bien; luego quinto trazo, letras… ¡AHHH! grité como loca y esta vez sin dañar el papel proseguí con aquella proyección…

"Me duele arriba, de lado me excita… Parada cautiva, acostada que maravilla”. ¿Qué? exclame y seguí…
Me voy a poner a gritar sin parar y sin más… me caliento… luego mansita como tu mascotica, voy mojando mi vagina y llenando de saliva mis pequeñitas… tu pija bien adentro y parejo, como un maldito violento, va haciendo y deshaciendo todo lo que tengo adentro”.
“Me encanta como mi cabello hace juego con su vello… (Púbico)… tus testículos por mi cara... y tu verga en mis nalgas… dan un delicioso dolor y una refrescante excitación… y ahora tu cacho de unicornio, bien erecto y perfecto… va ensalzando mis pechos con tu semen bien espeso”.
“Lame mi despavorido… muerde lento pero seguido… dale duro y con castigo… que me provocas como torbellino”.
“Y mi cuerpecito de pimienta… que te pica y te irrita… que te intriga y te instiga…”, “y el tuyo todo maduro que me atrapa como lanza y me amarra con su alimaña”.
“Sin olvidarse de mi clítoris…”

Después de culminar el “quinto trazo”… me di cuenta que todo el papiro estaba cundido de aquellas frases de juegos fogosos, luego mi cuerpo dio paso atrás… me inunde de risas y de otras cosas más… no obstante resolví lo que quería mi mente y sobre todo mi cuerpo “sentir un orgasmo sin tocarme”… “y valla que lo logré”.

© Johana Arango, 2010
RUT 56.271.641
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier medio sin la debida autorización por escrito del editor.

No hay comentarios: