sábado, 29 de mayo de 2010

(CARTEARLE UN PARÉNTESIS)

No sabía que estaba en gestación, tal vez dos semanas (para ser exacta tres); veintiún días de sueño, veintiún días de apetito, veintiún días de mareo y trasboco; pero veintidós días de desmayos, veintidós días de dolor, veintidós días de sangre, veintidós días de una verdad, veintidós días de una pequeña muerte, veintidós días de un mal parto natural, veintidós días del adiós de mi bebé.


Eso es igual a veintidós días de lágrimas, veintidós días de desespero, veintidós días de confusión, veintidós días de un porque; pero veintitrés días sin formación, veintitrés días sin sueño, veintitrés días sin apetito, veintitrés días sin mareo y trasboco; pero ahora son setenta y siete días menos veintiún sin ti.

Si sabría que estabas conmigo, te esperaría con ansias hasta tus doscientos cuarenta y dos días, cumpliendo noviembre; pero fue mi culpa… antes de esos veintiún días y hasta ahora, porto en mi cuerpo una enfermedad tal vez letal que aún me permite vivir, pero que poco a poco acaba a tú mamá, es un cáncer ubicado en mis senos; situado en el fruto que sería durante sesenta y seis días tu alimento; mi cuerpo no soportó tu pequeño embrión y por eso con dolor el día veintidós te expulso.

(BénjaminMariapaz / marzo – abril / 2010).

© Johana Arango, 2010
RUT 56.271.641
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este libro por cualquier medio sin la debida autorización por escrito del editor.



No hay comentarios: